¡Hotel Ciudad de David: ¡La Experiencia Panameña que te Quitará el Aliento!
¡Hotel Ciudad de David: ¡La Experiencia Panameña Que Te Va a Volar la Tapa! (Literalmente, a Veces) - Una Reseña Desordenada y Sincera 🇵🇦
¡Ay, Dios mío, dónde empezar! Estoy agotado y extasiado después de mi estancia en el ¡Hotel Ciudad de David! Me vendieron "La Experiencia Panameña que te Quitará el Aliento," y… bueno, a veces me lo quitó. (Más adelante te cuento la historia de la aspiradora… ¡no te la pierdas!) Pero, ¡vamos al lío! Esto es lo que pienso, sin pelos en la lengua, sobre este hotel en David, Panamá. Prepárense, porque esto es un desmadre. (Pero uno bueno, prometo.)
Primero, lo más importante: ¿Accesibilidad?
- Accesibilidad: Sí, sí, y sí! Asientos en el lobby, ascensores, habitaciones adaptadas… Está bastante bien pensado. Pero, y aquí viene mi primer pero (y habrán muchos), la rampa a la piscina… esa rampa fue mi primera prueba de resistencia. No me malentiendan, está ahí, pero ¡ufff!
- Silla de ruedas: ¡Sí!
- Acceso a Internet: ¡Vamos a darle a esto! No solo hay Wi-Fi gratuito en TODOS los cuartos (aleluya, qué alivio!), sino también Wi-Fi en áreas públicas (¡súper útil para presumir fotos en Instagram!), y… y… Internet [LAN] (para los dinosaurios como yo que aún necesitan cable). El internet, en general, iba bien. Pero una vez, el Wi-Fi en la piscina, ¡ay, no me funcionaba! Tuve que caminar a mi cuarto… ¡qué agonía!
¡A Comer! (Porque, ¿quién no come?)
- Restaurantes/Salones Accesibles: ¡Sí! ¡Eso es genial! Porque no quiero estar excluido de unas buenas empanadas y un café por no poder alcanzar las cosas.
- A la carta: ¡Claro que sí! No todo es buffet…aunque ese buffet… (sí, ya llegaremos al buffet…es una historia en sí mismo).
- Arreglos de comida alternativa: Vegetariano, ya sabes.
- Desayuno Asiático: No lo probé, pero me pareció interesante la opción.
- Cena Asiática: No lo probé.
- Bar: ¡Sí! El bar es un paraíso. Y con precios decentes. ¡Happy Hour! (¡Más tarde, la historia de la piña colada y yo!)
- Bebida embotellada: ¡Sí! Agua gratis siempre es una bendición.
- Desayuno [buffet]: Oh, el buffet… ¡Un festín! Hay de todo. Desde fruta fresca (¡la piña es otro nivel!) hasta los clásicos huevos revueltos. Ojo, a veces se forma un poco de embotellamiento, pero…vale la pena la espera.
- Servicio de desayuno: En el cuarto, claro que sí, aunque yo prefiero el buffet…
- Buffet en el restaurante: ¡Ya hablamos!
- Café/Té en el restaurante/habitación: ¡Sí, sí!
- Cafetería: ¡Un buen café!
- Postres en el restaurante: ¡Postres! ¡Dios mío, los postres! ¡El flan! ¡El tres leches! (¡Necesito más!)
- Happy Hour: ¡Sí! ¡Para brindar por la vida, las vacaciones y porque sobrevives un día más en el paraíso!
- Cocina Internacional: Sí, bastante bien…
- Bar en la piscina: ¡Absolutamente! Imagínate, tomando una piña colada mientras te relajas en el agua… ¡ah, la vida!
- Restaurantes: ¡Muchos! Dentro del hotel, y en los alrededores.
- Servicio de habitaciones [24 horas]: ¡Sí! ¡Para los antojos a las 3 de la mañana!
- Ensaladas en el restaurante: ¡Claro! Y la lechuga era crujiente.
- Barra de aperitivos: ¡Perfecto para picar algo entre comidas!
- Sopa en el restaurante: ¡Sí!
- Restaurante vegetariano: ¡Sí!
- Desayuno occidental: ¡Huevos, tocino, pan tostado! Lo de siempre, pero bien hecho.
- Comida occidental: La pizza era buenísima.
¡A Relajarse! (Porque te lo mereces)
- Cómo relajarse: ¡La mejor parte!
- Exfoliante corporal: No lo probé.
- Envoltura corporal: No lo probé.
- Gimnasio: Sí. ¡Buen gimnasio! Con vistas a la piscina, para que te motives más.
- Baño de pies: No lo probé.
- Gimnasio/Fitness: Ya cubierto.
- Masaje: ¡Sí! ¡Dios mío! Después de un día de caminatas, ¡el masaje es la gloria! Recomendado.
- Piscina con vista: ¡Sí! Con vista, con sol…un sueño.
- Sauna: ¡Sí!
- Spa: Un spa completo.
- Spa/Sauna: Ya cubierto.
- Baño de vapor: ¡También!
- Piscina: ¡Sí! ¡Una piscina grande y limpia! (¡Y la temperatura perfecta!)
- Piscina [exterior]: ¡Sí!
Limpieza y Seguridad: ¡Importante!
- Productos de limpieza antivirales: ¡Bien!
- Desayuno en la habitación: Sí.
- Servicio de comida para llevar: ¡Útil!
- Servicio de pago sin efectivo: ¡Conveniente!
- Desinfección diaria en zonas comunes: ¡Sí!
- Médico/enfermera de guardia: ¡Tranquilizador!
- Botiquín de primeros auxilios: ¡Obvio!
- Desinfectante de manos: ¡Por todas partes!
- Lavado de ropa caliente y ropa de cama: ¡Fundamental!
- Certificación de higiene: ¡Bien!
- Opciones de alimentos empaquetados individualmente: ¡Práctico!
- Distanciamiento físico de al menos 1 metro: ¡Sí! (Aunque a veces la gente se te pega… ¡pero bueno!)
- Servicios de desinfección profesionales: ¡Perfecto!
- Opción de exclusión voluntaria de desinfección de habitaciones: No lo pedí.
- Habitaciones desinfectadas entre estancias: ¡Sí!
- Configuración segura para comer: ¡Sí!
- Artículos de cocina y vajilla desinfectados: ¡Claro!
- Papelería compartida retirada: ¡Buena idea!
- Personal formado en protocolo de seguridad: ¡Se nota!
- Equipos de esterilización: ¡Sí!
¡Comodidades y Servicios! (¿Quién no ama las comodidades?)
- Aire acondicionado en zonas comunes: ¡Sí! ¡Imprescindible en Panamá!
- Equipos audiovisuales para eventos especiales: No los usé.
- Instalaciones de negocios: Sí.
- Retiro de efectivo: Sí.
- Conserje: ¡Muy útil! Para esos momentos de "¡¿dónde encuentro esto?!"
- Check-in/out sin contacto: ¡Eficiente!
- Tienda de conveniencia: ¡Sí! Para esas necesidades de último momento.
- Cambio de divisas: Sí.
- Limpieza diaria: ¡Sí! Mi habitación siempre estaba impecable (¡excepto un día… ya te cuento!).
- Portero: ¡Sí!
- Seco: ¡Esenciales!
- Instalaciones para personas con discapacidad: ¡Sí!
- Entrega de comida: ¡Sí!
- Tienda de regalos/souvenirs: ¡Sí!
- Lugar interior para eventos especiales: ¡También!
- Factura proporcionada: Sí.
- Servicio de planchado: ¡Sí!
- **Servicio de
¡Ay, Dios mío, Panamá! ¡Prepárense, porque esto no es una guía turística aburrida! Esto es… la bitácora de una viajera, un alma en pena, una… bueno, ustedes lo entenderán. Mi viaje al Hotel Ciudad de David, en la provincia de Chiriquí, ha sido… interesante.
Día 1: La Llegada… y el Drama del Agua Caliente (o la falta de ella)
- 14:00: Aterrizaje en el Aeropuerto Enrique Malek. ¡Uf! Aterrizaje un poco movidito, casi me agarro al asiento como si fuera mi último abrazo. ¡Pero llegamos! El calor tropical me recibe con un abrazo sudoroso. El aeropuerto es… pequeño y eficiente, como un chihuahua con mucho corazón.
- 14:30: Traslado al Hotel Ciudad de David. El taxi, un cacharro con aire acondicionado prehistórico, me lleva al hotel. El paisaje, verde, exuberante, me recuerda a la selva de mi abuela, pero con más señales de tráfico.
- 15:30: Check-in y… la pesadilla del agua fría. La recepción es…buena, el personal amable, como de costumbre, un poco lento. ¡Pero mi habitación! Ya, la habitación era aceptable, no es un palacio, pero está limpia y tiene aire acondicionado, ¿vale? EL baño, ahora, el baño. Intenté una ducha, ¡y el agua… fría! Fría como el corazón de mi ex. Llámo a recepción. Me dicen que lo arreglarán. Arreglarán es una palabra mágica en Panamá, significa "quizás, en algún momento, si tenemos tiempo…".
- 16:00 (aproximadamente): Decido la táctica del "esperar y rezar". Veo la tele, un programa de cocina que es más lento que un caracol con resaca, y después de unas horas, milagrosamente, ¡agua tibia! No es la ducha de mis sueños, pero es algo. Creo que me voy a ganar un resfriado.
- 18:00: Exploración del hotel. La piscina, pequeña pero tentadora. El bar… ¿está abierto? Pregunto. No, todavía no es hora feliz. Un poco de desilusión.
- 19:00: Cena en el restaurante del hotel. La comida…bueno, no es lo mejor del mundo, pero no está mal. Me como unas patatas fritas que estaban…meh. Y el pollo estaba cocido. Con la cantidad de pollo que tienen en Panamá, esperaba algo mucho mejor. El camarero, un chico con una sonrisa que podría derretir el hielo polar, es lo mejor de la experiencia.
- 21:00: Descanso forzoso. A dormir, mañana hay que madrugar (o eso dicen).
Día 2: Volcán Barú… ¡y Mi Equilibrio Inestable!
- 04:00: ¡Despertador! ¡Por fin! Día de la aventura. ¡¿Por qué me he apuntado a esto?!
- 04:30: Recogida para la excursión al Volcán Barú. El jeep… ¡es un tanque! El guía, con el pelo desordenado, me da la bienvenida con una sonrisa. La carretera… ¡Madre mía! No apta para corazones débiles ni estómagos sensibles. A cada bache, mi alma abandonaba mi cuerpo.
- 06:00: Ascenso al Volcán. El inicio es fácil, pero a medida que subimos, el aire se vuelve más delgado, y mis pulmones, menos amigos. El paisaje… ¡impresionante! Nubes, montañas… ¡una maravilla!
- 07:00: El Clímax, ¡literalmente!. Llegamos a la cima. ¡La vista! Ves ambos océanos desde arriba. ¡Pero el frío! Hace un frío que corta la respiración. Y el viento… ¡me arrastra!
- 07:30: El Drama de la Caída. Intento tomarme una foto. ¡Y ZAS! Resbalo. ¡Me caigo! Por suerte, sobre el suelo, no me hago nada grave, pero el susto… ¡el susto! Mi orgullo herido, mi trasero adolorido. Dios, qué vergüenza. El guía se ríe. ¡Se ríen todos!
- 08:00: Descenso. Mucho más rápido. Con el susto en el cuerpo, no me atrevo a hacer más el idiota.
- 11:00: Regreso al hotel. ¡Ducha caliente! Gloriosa (ya que no estaba tan fría como la primera vez).
- 13:00: Almuerzo en el hotel. ¡Otra vez! Esta vez, pedí algo diferente, a ver si tengo más suerte. ¡No, no! Mal otra vez.
- 15:00: Descanso. Repaso mi caída.
- 19:00: Cena. Intento hacer una reserva, pero es inutil. ¡A comer otra vez!
Día 3: David… ¡y Mis Propósitos Fallidos!
- 09:00: Desayuno en el hotel. ¡Por fin! El desayuno decente. Huevos revueltos, pan tostado, café… ¡La vida es bella!
- 10:00: Exploración de David. El centro de la ciudad… es… interesante. Mucho tráfico, mucho ruido, mucho… movimiento. Visito la Catedral, bonita. Doy una vuelta por el Mercado de pescado. Huele… a pescado.
- 12:00: Intento cultural. Visita al Museo de Historia. Interesante, pero un poco aburrido.
- 13:00: ¡Almuerzo! Busco un restaurante local. Encuentro uno pequeño y caótico. ¡La comida… deliciosa! ¡Auténtica! ¡Comida panameña de verdad! ¡Aprobado!
- 15:00: Regreso al hotel. Descanso. Leo un libro. Intento relajarme.
- 17:00: Fracaso de gimnasio. ¡He prometido ir al gimnasio del hotel! Pero… me da pereza.
- 19:00: Cena en el hotel. ¡Por fin! ¡No tengo que soportar el caos del restaurante!
- 21:00: ¡A dormir! Mañana debo irme.
Día 4: Despedida… y Reflexiones (Un Poco Desordenadas)
- 08:00: Desayuno, empaco, y check-out. Me voy.
- 08:30: El último intento de ducha. ¡Agua caliente! Ahora que me voy. ¡Qué ironía!
- 09:00: Traslado al aeropuerto. El mismo taxi, el mismo calor, la misma despedida.
- 09:30: Vuelo. ¡Hasta la próxima, Panamá!
Reflexiones finales (o “Lo bueno, lo malo y lo feo”):
- El Hotel Ciudad de David: Un lugar correcto, con sus más y sus menos, pero sobre todo, con mucha personalidad. Un poco de mejoras no le vendrían mal.
- Chiriquí: La provincia es preciosa, con una naturaleza impresionante y gente amable. El Volcán Barú… ¡una experiencia inolvidable! A pesar de mi caída, lo recomiendo.
- David: Una ciudad caótica, pero con encanto. Vale la pena explorarla.
- Conclusión: Panamá… ¡me has conquistado! A pesar de los contratiempos, de las patatas fritas, de la agua fría, de la caída… ¡volveré! ¡Lo prometo! Y la próxima vez… ¡me prepararé mejor para el Volcán! ¡Y quizás aprenda a hablar español mejor! ¡Adiós!
¡Hotel Ciudad de David: ¿Preguntas y Verdades... como son, eh? (y mi experiencia, con todo y mis quejas!)
¿De verdad el Hotel Ciudad de David es "La Experiencia Panameña que te Quitará el Aliento"? ¿O es puro marketing?
¡Ay, esa frase! "Te quitará el aliento"... ¡claro que sí! ... A veces. Depende. A ver, no esperes un volcán eruptando belleza todo el tiempo. Digamos, la experiencia *es* panameña. Eso es innegable. Desde la amabilidad (a veces un poco "tranquila", como el ritmo de la salsa después de un par de cervezas) hasta la comida... ¡Dios mío, la comida! (Más sobre eso luego, porque tengo una historia jugosa...). Pero ¿"quitar el aliento"? Bueno, a veces por la vista, a veces por el calor (¡el aire acondicionado, la lucha de cada día!), y a veces... por la cuenta final. ¡Jajaja!
En resumen: Ni tan tan, ni muy muy. Es una experiencia, *eso* sí. Y como toda experiencia humana, tiene sus altibajos.
¿Las habitaciones son cómodas? ¿Y limpias? (Soy un poco maniático...)
¡Uy, lo de la limpieza es como el cuento de nunca acabar! A ver, la habitación... sí, era *cómoda*. La cama, aceptable. Las sábanas, bueno, no esperes seda egipcia, pero cumplían su función. El aire acondicionado… ¡bendito aire acondicionado! David es caliente, *MUY* caliente.
Limpieza: Aquí es donde me pongo un poco… ¿cómo decirlo? ¡Meh! No diría que "impecable", no. Vi alguna que otra manchita por ahí, un poquito de polvo… Y la primera noche... (susurro) ...parece que escuché un... ¿grillo? Pero nada grave, ¿eh? Con una limpieza un poquito más profunda podría ser *perfecto*. Pero bueno, esto es Panamá, no Suiza. Convivir con un poco de "imperfección" es parte de la aventura.
¿Qué tal el desayuno? ¿Hay opciones vegetarianas/veganas? (porque soy "especialito"...)
¡AH, EL DESAYUNO! Este... es una experiencia en sí misma. Digamos que es... variado. Tenían cosas típicas panameñas, como el delicioso desayuno con huevos revueltos, jamón (¡ay, el jamón!), y frutas tropicales. ¡La piña! ¡La papaya! ¡Ufff! ¡Delicioso!
¿Vegetarianas/Veganas?... Vamos a ver... Había frutas y pan tostado... Y creo que también pregunté por opciones sin carne y me ofrecieron algo. Pero... no te esperes una fiesta de opciones veganas. Prepárate para ser un poco creativo. ¡Aprovecha las frutas! Y... quizás llevarte unos snacks por si acaso. (Consejo de la abuela, siempre útil.)
Mi experiencia con el desayuno: La primera mañana, me desperté *hambriento*. Literalmente. Después de un viaje largo y un poco de insomnio… Fui al buffet, ansioso, y… ¡horror! Casi todo era con carne... ¡un drama! Pedí un plato que intentaron adaptar, pero no era lo ideal... Luego pedí una arepa (¡¡que sí, deliciosa!!) y la verdad, todo a mejor. Fue un poco estresante al principio, pero al final me las arreglé.
¿Cómo es el servicio del hotel? ¿El personal es amable? (Porque ya sabes... a veces...)
El servicio... ¡Ah, el servicio panameño! En general, sí, amable. Pero... (siempre hay un "pero", ¿verdad?). A veces, un poco *lento*. Como el río chiricano en temporada seca. No te desanimes. Trata de ser paciente. Y sonríe. ¡La sonrisa abre puertas!
Mi pequeña, pequeña pelea: Un día... (no voy a dar detalles, ¡no quiero problemas!) ...tuve un pequeño "encontronazo" con el personal. Lo típico: un error con la habitación... un malentendido con el precio... Ya sabes. Pero… ¡Dios mío, qué estrés! Pero... al final, se resolvió. Con paciencia y una buena dosis de "por favor" y "gracias"... (y un poquito de español fluido, ¡obvio!).
Consejo: Sé amable. Sé claro con tus necesidades. Y, sobre todo, ¡no te desesperes!
¿Tienen piscina? ¿Y es buena? (Porque me encanta chapotear...)
¡Sí! ¡Tienen piscina! (¡Aleluya!) Después del calor de David, la piscina es un OASIS. Es... normal, no es una piscina olímpica, pero es un buen tamaño. Y... ¡estaba limpia! Eso es un plus.
Mi experiencia piscina: ¡Ah, la piscina! ¡Mi refugio! Después de un día de turismo, o simplemente para refrescarse... ¡perfecto! Me pasé horas chapoteando... leyendo un libro... tomando una cerveza... (¡ay, las cervezas panameñas!).
Un pequeño inconveniente: A veces, había demasiada gente. Y... (esto es un secreto)... a veces, los niños gritaban un poco. Pero bueno... ¡es parte de la diversión! Si buscas tranquilidad total, quizás no sea el lugar ideal a ciertas horas.
¿Qué tal la ubicación del hotel? ¿Está cerca de cosas interesantes? (Soy un turista curioso...)
La ubicación... es... estratégica. Está en David. Y David, digamos, es un buen punto de partida para explorar Chiriquí. No está pegado al centro... pero tampoco está en medio de la nada. ¡Creo que es un balance aceptable!. Necesitarás un taxi o un Uber para moverte.
¿Cerca de cosas interesantes?: El hotel está a una distancia razonable de restaurantes, centros comerciales… y del famoso "Paseo de la Feria". ¡La Feria! ¡Qué locura! (Pero interesante). Y, por supuesto, es un buen punto de partida para ir a Boquete (¡imprescindible!) y las playas de las Chiriquí Grande.
Mi pequeño consejo: Investiga un poco antes de ir. David no es una ciudad turística en sí misma. Es más un lugar para "hacer base" y explorar los alrededores.