¡Descubriendo el Paraíso Escondido de Yeo Dale Hotel, Reino Unido!
¡Descubriendo el Paraíso Escondido de Yeo Dale Hotel, Reino Unido!: Un Desmadre de Lujo (en Español!)
¡Ay, Dios mío, prepárense! Porque les voy a contar la verdad, la pura verdad, sobre el ¡Descubriendo el Paraíso Escondido de Yeo Dale Hotel, Reino Unido! Y sí, lo de "paraíso escondido" es un poco, ¿cómo decirlo? Marketing. Pero, ¡ojo!, que algo de magia sí hay, eh. Y les voy a ser sincera, me costó un montón escribir esto, porque soy más de vivir la experiencia que de describirla… Pero bueno, aquí vamos, con todo y mis imperfecciones, ¡como la vida misma!
La Llegada y el Desmadre de la Accesibilidad (o la Falta de Él, a Veces)
Empecemos por lo importante: ¿es accesible para todo el mundo? Pues… la accesibilidad es una de esas cosas que te hacen reír por no llorar. ¡Descubriendo el Paraíso Escondido de Yeo Dale Hotel, Reino Unido! sí tiene ascensor, lo cual es un GRAN plus. También mencionan "instalaciones para huéspedes discapacitados", pero… (suspiro dramático). No me quedó muy claro qué implicaba exactamente. Tendría que investigar a fondo cada detalle, cosa que no hice, ¡soy humana! Y a veces, la pereza me gana. Así que, si la accesibilidad es tu prioridad número uno, llama y pregunta, pero pregunta bien. No te fíes solo de lo que yo te diga, ¡soy una desastre!
Internet: ¿El WiFi es un Espejismo?
Oh, el maldito internet. Dicen que tienen Wi-Fi gratis en todas las habitaciones y Wi-Fi en zonas comunes, ¡y hasta Internet [LAN]! Parece un sueño, ¿verdad? Pues… a veces, el sueño se convierte en pesadilla. Digamos que la señal no siempre es tan potente como la prometen. En mi habitación, el WiFi bailaba un poco la samba… Y el internet [LAN]… ¡ni lo intenté! Soy de las que se rinde rápido con la tecnología. Pero claro, para trabajar, para subir fotos a Instagram (¡mi principal necesidad!), es un poco frustrante. Un "Internet Services" es una promesa, pero el rendimiento no es exactamente lo que esperaba.
Comida y Bebida: ¡Un Festín… con Altibajos!
Aquí viene lo bueno. ¡A comer se ha dicho! El hotel ofrece un abanico de opciones, ¡que te mueres! Tenemos restaurantes, bar, snack bar, ¡incluso un poolside bar! Y para los que le gusta "el buen vivir", "Happy hour" , "Coffee/tea in restaurant", "Desserts in restaurant" y "Bottle of Water". Lo más increíble es que tienen "Breakfast [buffet]", "Breakfast service", "Asian breakfast", Western breakfast" para todos los gustos y también "Breakfast takeaway service" y "Room service [24-hour]". ¡Un orgasmo gastronómico! (Ok, quizás me excedí).
Pero, la vida no es color de rosa, y la comida…pues, también tiene sus momentos. El "Breakfast [buffet]" era digno, con mucha variedad, pero la calidad… variaba. Un día, el croissant estaba crujiente y perfecto; al día siguiente, parecía un ladrillo. Y la "Asian cuisine in restaurant", ¡ay, Dios!, esa fue otra historia. Pedí unos fideos, y… bueno, mejor no les cuento.
Pero, ¿y los restaurantes? Pues mira, uno de ellos, (no recuerdo el nombre, ¡lo siento!), tenía una "A la carte in restaurant " que era la gloria. Un plato de pescado con una salsa… ¡oh, my God! Para morirse. Y tenían sopas, ensaladas, y todo lo que te puedas imaginar. ¡Que vivan los "Salad in restaurant" y los "Soup in restaurant"! También tenían opciones "Vegetarian restaurant". En resumen: hay de todo, pero la consistencia es un poco… inestable.
Relajación y Bienestar: ¿Un Paraíso de Spa? (Tal vez…)
Aquí, ¡la cosa se pone interesante! Dicen que es un "Spa/sauna", que tiene "Body scrub", "Body wrap", "Fitness center", "Gym/fitness", "Massage", "Pool with view", "Sauna", "Spa", "Steamroom", ¡hasta una "Foot bath"! ¡Wow! Y claro, yo, como buena pecadora, me lancé a la aventura.
La "Swimming pool [outdoor]" era preciosa, con vistas… ¡a algo! (ya no recuerdo a qué, ¡estaba demasiado relajada!). Pero la verdadera joya… ¡fue el masaje! ¡Dios mío, ese masaje! Literalmente, me deshicieron. Una masajista con manos de hada, que me dejó como nueva. ¡De eso sí que me acuerdo! Fue lo mejor del viaje. Así que, por el masaje, ¡vale la pena! ¡Doy mi palabra!
Limpieza y Seguridad: ¿Mucho Protocolo, Poco Alma?
Hablemos de lo políticamente correcto (y necesario): limpieza y seguridad. El hotel se esfuerza por ofrecer un ambiente seguro. "Anti-viral cleaning products", "Daily disinfection in common areas", "Hand sanitizer", "Individually-wrapped food options", "Physical distancing of at least 1 meter", "Professional-grade sanitizing services", "Rooms sanitized between stays", "Safe dining setup", "Staff trained in safety protocol",… Todo en orden, con muchas medidas. Aunque, a veces, tanta formalidad le quita un poco la gracia a la experiencia.
Servicios y Comodidades: Un Laberinto de Opciones
Aquí, la lista es interminable: Air conditioning in public area, Audio-visual equipment for special events, Business facilities, Cash withdrawal, Concierge, Contactless check-in/out… ¡y un montón más! A destacar:
- "Facilities for disabled guests": Ya hablamos de eso…
- "Laundry service" y "Dry cleaning": ¡Un milagro para los viajeros desastrados como yo!
- "Concierge": ¡Muy útil para pedir un taxi o reservar una mesa! (cuando funciona… ¡sí, el internet otra vez!).
- "Luggage storage": ¡Perfecto para el día de salida!
- "Car park [free of charge]": ¡Aparcamiento gratis! ¡Aplausos!
Para los Niños: ¿Un Paraíso… o un Desastre?
"Babysitting service", "Family/child friendly", "Kids meal", "Kids facilities"… Parece que el hotel es ideal para familias. ¡Pero ojo! No puedo opinar mucho porque no tengo niños. Tendría que preguntar a alguien que sí los tenga. Pero por lo que vi, pinta bien.
La Habitación: ¿Mi Santuario o una Jaula de Oro?
¡Qué emoción! "Additional toilet", "Air conditioning", "Alarm clock", "Bathrobes", "Bathroom phone", "Bathtub", "Blackout curtains", "Closet", "Coffee/tea maker", "Desk", "Extra long bed", "Hair dryer", "In-room safe box", "Minibar", "Private bathroom", "Refrigerator", "Satellite/cable channels", "Shower", "Slippers", "Smoke detector", "Sofa", "Telephone", "Toiletries", "Towels", "Wake-up service", "Wi-Fi [free]… ¡Madre mía, qué lista!
La habitación era… correcta. Ni muy grande, ni muy pequeña. La cama, cómoda. El baño, funcional. Pero no me emocionó demasiado. Le faltaba… no sé, algo de alma. Una decoración más… atrevida!. Pero bueno, al menos tenía "Air conditioning" y "Wi-Fi [free]", aunque… ya saben.
Para ir terminando…
"For the kids", "Access", "CCTV in common areas", "CCTV outside property", "Check-in/out [express]", "Check-in/out [private]", "Couple's room", "Exterior corridor", **"Fire extinguisher"
¡Belle-Vue, Reino Unido: El Secreto Mejor Guardado de Inglaterra!¡Ay, Dios mío! ¡Prepárense para el caos! Aquí va mi (más o menos) plan de viaje a Yeo Dale Hotel, Reino Unido. ¡Y va a ser una locura, porque así soy yo!
Día 1: Llegada y el Encanto… ¿o el Desastre?
- Mañana (A las 07:00, que es cuando mi alarma DEBERÍA sonar): ¡Ay, la logística! ¡La peor parte de viajar! Empaquetar. ¿Necesito un paraguas? ¡Seguro! ¿Un libro? ¡Obvio! ¿Una toalla? ¡Quizás! ¿Y mi pasaporte… dónde está mi pasaporte?! (Momento de pánico. Literalmente. Grito, busco en todos los bolsillos de mi mochila, hasta debajo del colchón… al final, ¡en el bolsillo lateral, obvio!).
- A las 08:30 (Más bien, a las 09:00, porque soy SIEMPRE tarde): Salida al aeropuerto. El tráfico. La gente. ¡Necesito café, desesperadamente! (Y un croissant, por favor).
- Después del vuelo (¡si no me da un ataque de ansiedad!): Llego, al fin, a Yeo Dale. El hotel parece… ¿cómo decirlo? Bonito. Un poco anticuado, pero con un encanto, ¿no? O al menos eso me digo a mí misma para no entrar en pánico por el color del papel pintado del vestíbulo. El check-in… ¡otra pesadilla! (¡Soy un desastre con los nombres!).
- A la tarde: ¡La habitación! ¡A desempacar! (O, mejor dicho, a intentar meter todo mi equipaje de mano en el armario minúsculo). ¡Tengo vistas a… un tejado! ¡Pero hey, hay agua caliente y una cama! ¡Bien!
- Por la noche: ¡Cena en el hotel! ¡Y no va a ser un restaurante de estrellas Michelin! ¡Pero la comida está sabrosa! (Es lo que me digo para que no me entre el ansia por el precio de la cena). ¡Y el vino! ¡Demasiado vino! (Ups).
Día 2: La Naturaleza y… ¿Mis Sentimientos? (Advertencia: Posible melodrama)
- Mañana: ¡Desayuno! (No pienso ni tocar el huevo con aspecto de "casi-podrido".) Vamos, un paseo por el campo. ¡Aire fresco! ¡Pájaros! ¡Me siento… ¡tranquila! (Por unos cinco minutos).
- Imperfecto: Me pierdo. Obviamente. ¡Y no hay cobertura! ¡Empiezo a sentirme fatal, de pánico!
- Anécdota: Me encuentro con una oveja (¡O más bien, ella me encuentra a mí!). Le hablo. Le cuento mis penas. Luego, vuelvo al camino.
- Opinión: ¡La belleza del campo es… ¡un poco sobrevalorada! ¡Necesito un mapa, un GPS, y un poco de compañía!
- Por la tarde: ¡Y esto es lo mejor! ¡Una visita al castillo! ¡Me encantan los castillos! ¡La historia! ¡La fantasía!
- Obsesión: Me quedo horas mirando los detalles de los muros, la escalera de caracol, la chimenea. ¡Me imagino la vida de la gente que vivía allí! ¡Fue asombroso!
- Quirky Observation: Me pregunto si los fantasmas de los castillos también sufren de "síndrome del viajero agobiado".
- Emotional Reaction: ¡Me siento como si estuviera en un cuento de hadas! ¡Literalmente! ¡Me siento transportada en el tiempo!
- Por la noche: ¡¡¡De vuelta al hotel!!! ¡Cena y… a escribir en mi diario! (¡En realidad, a quejarme de todo!) ¡Y a beber té caliente! (¡O vino! ¡Quién sabe!)
Día 3: Más caos, más vino, y un final… indefinido.
- Mañana: Ya no puedo dormir, la cama no me gusta, el desayuno no es bueno, y ahora estoy con mucha tos, y me da mucha flojera hacer cualquier cosa….
- Por la tarde:… ¡comienza la búsqueda de un lugar para comprar medicina!
- Por la noche: … y bueno… la verdad es que me quedé en la habitación. A pensar. ¡Y a reír! (¡Me río de mí misma!). ¡Y a beber más té (o vino)! ¡Y a soñar! ¡O a planear mi próximo viaje! (¡Porque la vida es demasiado corta para quedarse quieto!).
¡Y así, mis amigos, terminará mi viaje! ¡Y, con suerte, regresaré entera! ¡O quizás no! ¡Pero al menos tendré una gran historia que contar! ¡Y muchos recuerdos (y quizás un poco de resaca)! ¡Hasta la próxima, Yeo Dale! ¡Y… ¡adiós, cordura!
¡Chyreen en Marazion, Reino Unido: ¡La historia que te dejará sin aliento!¿Yeo Dale Hotel? ¿Qué es, una posada de abuelita con wifi o qué?
¡Ja! Bueno, no te voy a mentir, al principio pensé lo mismo. "Hotel" suena como algo… formal. Pero ¡sorpresa! Yeo Dale es como… la abuelita que siempre quisiste tener, pero con mejores sábanas y sin el olor a bizcocho quemado (aunque a veces… casi). Es un hotelito en la campiña, con un encanto rústico que te agarra del cuello y no te suelta. Olvídate de lobbies impersonales; aquí hay chimeneas crepitantes, sofás que te hunden y personal que te hace sentir como de la familia (la que quieres, claro).
¿Dónde está exactamente este "paraíso escondido"? ¿Es difícil llegar o qué?
Está en el sur, cerca de… bueno, de Devon, en Inglaterra. Y no, no es precisamente en el centro de la Gran Vía. ¡Pero esa es la gracia! Es como… una excusa para desconectar. El GPS es tu mejor amigo, pero prepárate para carreteras de cuento de hadas (estrechas, reviradas, con ovejas que parecen modelos de pasarela). Yo, en mi primer viaje, ¡me perdí! Pero bueno, la amabilidad de los lugareños (y un buen mapa de papel, ¡sí, esos existen!) solucionaron el entuerto. Al final, la llegada es parte de la aventura, ¿no?
¿Qué demonios se supone que se hace en Yeo Dale? ¿Solo dormir y comer?
¡Ja, noooo! Dormir y comer son actividades IMPORTANTES, no lo voy a negar. Pero hay más. MUCHÍSIMO más. Senderismo por paisajes de ensueño, paseos por playas salvajes (¡si eres valiente, claro! El Atlántico no perdona), visitar pueblos con nombres raros y… simplemente, respirar. Yo diría que el "hacer nada, pero bien" es el deporte nacional de Yeo Dale. Una vez, me pasé una tarde entera leyendo un libro en el jardín, con el sol acariciándome la cara. ¡Y fue GLORIOSO! Recuerdo pensar: "Esto es lo que es la felicidad". Excepto cuando las avispas decidieron atacar. Pero incluso eso… tuvo su encanto, ¿sabes?
Hablemos de habitaciones… ¿Son horribles y anticuadas, o qué?
A ver, no esperes un hotel de diseño minimalista. No, señor. Las habitaciones son… acogedoras. Mejor dicho, son como la casa de campo que siempre soñaste tener. Muebles antiguos, camas cómodas, mantas gruesas… ¡y unas vistas! La mía, una vez, daba a un campo con… vacas. Sí, vacas. Y el sonido de las campanas… ¡algo increíble! (Aunque, la verdad, a las 6 de la mañana, el "muuuuu" puede ser un poco… intenso, lo admito). Pero, ¿qué importa? Es parte del encanto… o al menos, lo intentas convencer a ti mismo.
¿Qué tal el baño? ¿Agua caliente, presión… cosas importantes?
¡Ah, el baño! Aquí la cosa es… variable. Generalmente, bien. Pero una vez… una vez, el agua caliente decidió tomarse un día libre. ¡Frío! Casi muero congelado. Y no había manera de arreglarlo. Llamé a recepción (que es como… la abuela, con un teléfono antiguo, pero MUY amable) y me dijeron que esperara. Esperé... y esperé... Al final, me duché con agua tibia. ¡Una experiencia! Pero bueno, son cosas que pasan. Y al día siguiente, ¡todo perfecto! Así que, llévate un buen gel, por si acaso… y un gorro de ducha, para prevenir.
La comida… Dios mío, ¿qué puedo esperar? ¿Comida de hotel insípida o algo más?
¡Olvídate de la comida de hotel! En Yeo Dale, es como un festín constante. Desayunos épicos con huevos revueltos perfectos, bacon crujiente, salchichas jugosas… ¡un festival cada mañana! Cenar… ¡ah, cenar! Platos caseros, productos locales, sabores que te transportan… una vez, probé un cordero asado que… ¡casi lloro de felicidad! (Vale, exagero, pero estaba BUENÍSIMO). Y el postre… ¡ay, el postre! Tartas, helados… una perdición. Prepárate para ganar unos kilitos, pero valdrá la pena. Palabra de honor. ¡Y el vino! ¡Madre mía, el vino!
¿Y el bar? ¿Un lugar para tomar una pinta tranquila, o…?
El bar… es el centro neurálgico de la felicidad. Un lugar acogedor, con una chimenea, sillones cómodos y una selección de cervezas y vinos que te dejarán… feliz. Puedes charlar con los lugareños, conocer a otros huéspedes, o simplemente sentarte a leer un libro con una pinta en la mano. Yo, una vez, me quedé hablando con el barman hasta las tantas… ¡un tipo genial! Aprendí mucho sobre la historia de la zona, y sobre… la mejor forma de hacer un gin tonic. ¡Imprescindible!
¿Qué puedo hacer fuera de la habitación y el restaurante? ¿Hay algo más que ovejas y niebla?
¡Ah, el entorno! ¡Espectacular! Playas, acantilados, senderos… Puedes hacer senderismo, ciclismo, visitar pueblos con encanto… O simplemente, pasear por el campo y respirar aire fresco. Una vez, hice una ruta de senderismo que… ¡casi me mata! Subidas imposibles, barro hasta las rodillas… Pero las vistas desde arriba… ¡eran increíbles! (Y me sentí como un héroe al llegar a la cima, aunque fuera un héroe con agujetas). También puedes visitar pueblos cercanos, como… bueno, hay un montón de pueblos con nombres raros. ¡Investiga! O no, ¡relájate! El ritmo lo pones tú.