¡Escapada Romántica a la campiña británica: Alltybrain Farm Cottages & B&B!
¡Escapada Romántica a la campiña británica: Alltybrain Farm Cottages & B&B! - Un paraíso (con cosillas) en Gales (¡y cómo me emociona!)
¡Ay, Dios mío! Escapada Romántica a la campiña británica: Alltybrain Farm Cottages & B&B… Solo con decirlo, ya me transporto. Imagínate: Cottages. Campiña. ¡Romántica! Es como si hubieran diseñado el lugar para que mi yo romántico-pero-con-ganas-de-echar-unas-risas (¡y a veces, un poco gruñón!) se sintiera en casa. Y, a ver, ¿lo es? Bueno, casi.
Empecemos por el principio… o por el Wi-Fi, que es lo que importa, ¿no?
Mira, lo primero que te diré, para que no te lleves la decepción del siglo, es que, aunque anuncian “Free Wi-Fi en todas las habitaciones!” y “Wi-Fi in public areas”, no esperes la velocidad del rayo. La conexión a internet, uff, a veces era como… como hablar con un niño que está aprendiendo a hablar. Lenta, con pausas… pero ¡aún así, llegaba! Y oye, para ver Netflix en la cama, o para subir un par de fotitos a Instagram, ¡cumplía su función! (menos mal que Free Wi-Fi in all rooms!, porque con la lenta de los otros lugares, ya me hubiera dado algo).
El castillo de mis sueños (a veces, con un pelín de humedad)
Los Cottages… ¡Ay, los Cottages! Son un sueño. Son… rústicos. Mucho. Es como si hubieran sacado directamente la casa de un cuento de hadas (¡aunque, a veces, con un ligero toque de humedad en el baño!). Cada uno es diferente, con su encanto particular. Y sí, “Non-smoking rooms” (¡gracias, cielo!), “Air conditioning” (¡¡bendita climatización, por favor!!), “Bathrobes” (¡siempre un plus!), “Coffee/tea maker” (¡para esos momentos de “urgencia” mañanera!), “Free bottled water” (que nunca viene mal, ni para la emergencia ni para cuando te encuentras con el desayuno de vuelta a la habitación después de caminar, Breakfast in room), y, por supuesto, "Wi-Fi [free] (para seguir criticando la velocidad, pero también para contactar con la familia).
Pero ojo, porque no todo es perfecto. Había detalles que, para mí, eran más que detalles. Por ejemplo, la “Room sanitization opt-out available”… ¡Vamos, que te dan la opción de no limpiar! ¡Pero si yo voy a un hotel para que me limpien! Y aunque mencionan Rooms sanitized between stays, me pregunto si el “entre” es lo suficientemente amplio. A veces, me daba la impresión de que la limpieza era… “a la irlandesa”, ya me entiendes. No sé, a lo mejor es que yo soy un poco obsesivo con esto de la limpieza… Pero, ¡eh! No es que estuviera sucio, ¡eh! Simplemente, no era un quirófano. Pero por suerte, contaban con Daily housekeeping que ayudaba a que la cosa mejorara.
Spa, Sauna, Masajes… ¿y dónde está el alcohol?
¡Aquí viene lo bueno! Si buscas relax, Alltybrain es tu paraíso. ¡Tenían de todo! “Spa/sauna”, “Steamroom”, “Swimming pool [outdoor]” (¡con vistas!), “Massage”, “Body scrub”, “Body wrap” (¡para parecer un bebé renacido!), y hasta un “Fitness center” (¡para los locos que les gusta hacer ejercicio en vacaciones!).
Y OJO, porque si eres de los que se relajan con… líquido, tienen "Poolside bar", "Bar", "Happy hour"… (¡y eso es música para mis oídos!). Eso sí, no esperes fiesta hasta las tantas. Es un lugar para desconectar, para escuchar el canto de los pájaros, para leer un buen libro… y para beberte un gin tonic. (¡Con hielo, por favor!).
¡Ay, la piscina! “Pool with view”. Imagínate: agua calentita, sol, un cóctel en la mano… ¡La felicidad hecha piscina! La verdad, me pasé horas allí. Y fue ahí donde me di cuenta de que a veces, la vida es mucho más sencilla de lo que la complicamos.
¡Delicias para el paladar (y algunas cosas que no me convencieron tanto)!
¡Otra cosa importante! La comida. Alltybrain ofrece “Breakfast [buffet]”, “Restaurants” (¡varios!), “A la carte in restaurant”, “Asian cuisine in restaurant” (¡sorprendente!), ¡hasta un “Vegetarian restaurant”! (¡para los verdes!).
El desayuno, ¡bueno!… Era correcto. Había de todo, pero no era espectacular. Eso sí, el "Coffee/tea in restaurant" era bueno (y fundamental para despertarme). Y lo que más me gustó es que, al final, en el "Snack bar" y “Desserts in restaurant” siempre encontraba algo rico.
Pero… (siempre hay un "pero", ¿verdad?)… había un par de cosas que me chirriaron un poco. Por ejemplo, la “Asian breakfast”. No sé… yo soy más de tostadas con tomate. Y el “Buffet in restaurant” a veces, parecía un poco desangelado.
¡¿Y la seguridad?! ¡No me robarán el cepillo de dientes!
Por suerte, se preocupan por la seguridad. "CCTV in common areas" y "CCTV outside property", "Security [24-hour]", "Fire extinguisher", "Smoke alarms", "Safety/security feature", "Safety deposit boxes" y "Safe dining setup". ¡Menos mal! Porque, a veces, cuando viajo, me da un poco de miedo. (¡Soy un poco miedoso!).
¡Para los peques (y los que no somos tan peques)!
Si vas con niños, Alltybrain es genial. Tienen "Family/child friendly" y "Kids facilities". También ofrecen "Babysitting service". ¡Perfecto para disfrutar de una cena romántica sin interrupciones!
Accessibility (¡Agradecemos que piensen en todos!)
Un punto muy positivo es que se preocupan por la Accessibility. Tienen "Facilities for disabled guests", "Elevator", "Bathroom phone", y muchas otras cosas. ¡Bravo por eso!
El servicio: ¡Una sonrisa (a veces, un poco forzada…)!
El personal… bueno. Eran amables. La mayoría. Pero a veces, notabas la presión. Ya sabes, la sonrisa de "tengo que ser majo, aunque me muera de ganas de colgar el teléfono". Aún así, siempre estaban dispuestos a ayudar. Y eso es algo que se agradece.
¿Y qué más?
Pues, mira, tienen de todo. “Cash withdrawal”, “Concierge”, “Invoice provided”, “Laundry service”, “Luggage storage”… Y, por supuesto, “Car park [free of charge]” (¡importantísimo!). "Air conditioning in public area", "Daily housekeeping". Y hasta "Doctor/nurse on call"… ¡Por si acaso!
¡Lo Mejor de Todo! (¡Y lo que te recomiendo!)
- El Cottage. El encanto rústico, la chimenea (¡si tiene!), la sensación de estar en tu propio cuento de hadas. ¡Es lo mejor!
- La Piscina. Sin duda, una maravilla. Y los cócteles, ¡por supuesto!
- La tranquilidad. Olvídate del ruido, del estrés… ¡Aquí solo importa el relax!
- Las vistas desde la piscina (¡ya lo he dicho, pero merece la pena repetirlo!).
Lo que no me acabó de convencer:
- La limpieza, en algunos detalles.
- La lentitud del Internet (¡¡¡odio perder el tiempo!!!).
- El buffet, a veces.
¡Mi propuesta INSUPERABLE!
¡Escapada Romántica All-Inclusive!
¿Qué incluye?
- 3 noches en un Cottage con chimenea (¡o sin, si no hay!).
- Desayuno diario en la habitación (¡
¡Ay, Dios mío! Aquí va. La bitácora (¡si, bitácora, suena más aventurero!) de mi "escapada" a Alltybrain Farm Cottages & B&B, en… bueno, en algún lugar remoto y verde de Gales. Prepárense, porque esto no es la típica guía turística, ¡es el diario de una alma descarriada en busca de paz (y de un buen desayuno)!
Día 1: Llegada, ¡y la gran odisea del GPS!
- Mañana (demasiado temprano): Salida de… de mi casa. ¡Finalmente! El coche, mi fiel compañero, cargado hasta los topes. Parece que he empacado todo el armario (¡por si acaso!). El GPS dice 5 horas y media. Ja. El GPS y yo… nunca nos hemos llevado bien.
- Mediodía (más de lo que esperaba): El GPS, ese ser diabólico, me llevó por carreteras… inexistentes. Estaba convencido que yo era buena para conducir, que no! Terminé en una granja con ovejas mirándome raro (creo que se reían). ¡Diablos, el GPS! Finalmente, ¡Alltybrain a la vista! La entrada… un poco… rústica, digamos. Un camino empinado lleno de baches (¡mi coche está sufriendo!), y un cartel que dice “Bienvenidos”. Al principio, no me he sentido bienvenida. El lugar es… más remoto de lo que imaginé.
- Tarde: El B&B es… encantador. ¡Pero no es como las fotos! Más… real, supongo. La habitación, con techos bajos, y una ventana con vistas espectaculares (¡cuando el tiempo lo permite!). La dueña, una mujer súper amable con un acento galés que me cuesta entender, me da la bienvenida. Me da un té. ¡Ah, el té! Necesitaba eso. Es como si mis nervios se hubieran ido de vacaciones por unos instantes.
- Noche: La cena… ¡uff! Comida casera. Mucho. ¡Muchísimo! Sopa, cordero (¡más ovejas!), y pastel de manzana. Me sentí como un barril rodante después. Intenté caminar por el jardín (¡cuidado con los resbalones!). ¡Oscuridad total! Solo las estrellas, y el ruido de los grillos. Me sentía como en una película de terror. ¡Necesito un brandy para dormir!
Día 2: Respirando Aire Fresco, ¡y un encuentro épico con una vaca!
- Mañana: El desayuno… ¡GLORIA! Huevos revueltos, bacon crujiente, tostadas, y… ¡judías! ¡Me siento como nueva! El aire es… limpio. Tan limpio que me duele la cabeza. Intenté una caminata por el campo. Decidí irme de la carretera sin pensarlo, ¡una idiotez, lo sé!
- Mediodía: ¡La vaca! Literalmente, una vaca me cortó el paso. Una vaca ENORME y con una mirada… de "qué haces aquí". Me quedé paralizada. Creí que sería comida de vaca. Luego, ¡una risita! ¡Estaba feliz! Me di la vuelta, y corriendo volví al B&B. ¡La naturaleza es bonita, sí, pero a distancia!
- Tarde: Intenté leer un libro. Me dormí. El paisaje es hipnótico. Más té. La paz… empieza a invadirme. Menos “¡Oh, Dios mío, una vaca!”, y más “ah…”. Empiezo a entender por qué la gente viene a estos lugares.
- Noche: Otra vez la cena. Otra vez ¡toda la comida del mundo!. Charlé un rato con la dueña. Me contó historias de la granja. Una de las ovejas tiene nombre. Increíble. Quiero dejar mi vida en la ciudad, y venir a vivir aquí. ¡Pero no! ¡Necesito mi ciudad, mi caos! Pero… Tal vez… un poco de esto… es bueno…
Día 3: Explorando (con precauciones) y el dilema del "adiós"
- Mañana: Me atreví a explorar un poco más. Encontré un río. ¡Un río de verdad! Intento cruzarlo con cuidado. ¡Un resbalón! ¡Por poco me caigo al agua! ¡Diablos! Aprendo: No soy Indiana Jones.
- Mediodía: Visité un pueblo cercano. ¡Un pub! Necesitaba una pinta. Un poco de conversación con los locales. Me entendieron. No me entendieron. No sé. El idioma es diferente. Pero la sonrisa es universal.
- Tarde: Empieza a darme pena que me vaya. Realmente. El silencio, el aire puro, los desayunos… ¡Ah, los desayunos! Me siento recargada. Pensando que el lunes regreso a la rutina. Será difícil.
- Noche: La última cena. ¡Otro festín! Le confieso a la dueña que quiero quedarme. Me sonríe. Me entiende. Me da un abrazo. Un último paseo nocturno. Las estrellas. La paz. ¡Adiós, Alltybrain! ¡Te voy a extrañar!
Día 4: El Regreso. Y la Promesa (¡tal vez!)
- Mañana: El coche… cuesta arrancar. Sorpresa. La misma carretera maldita del camino de ida. El GPS… ¡me atrevo a encenderlo! Un último vistazo a la granja. ¡Adiós, ovejas! ¡Adiós, vaca (¡espero que no me recuerdes!)!
- Mediodía: Atasco. ¡En el medio de la nada! El GPS, por supuesto, no ayuda. "Recalculando". ¡Ya lo sé, maldito aparato!
- Tarde: Llegada a casa. Cansada. Con olor a oveja (¡en el buen sentido!). Pero… diferente. Más… ¿tranquila? No puedo esperar para volver. Alltybrain… ¡hasta la próxima! (Y esta vez, ¡aprenderé a caminar en el campo!). ¡Y voy a sobrevivir a la vaca!
¡Vale, Alltybrain Farm Cottages & B&B... suena idílico! ¿Pero, es REALMENTE romántico? (Spoiler: soy MUY escéptica).
¡Ay, amiga, entiendo tu escepticismo! Yo también soy de esas que piensan "demasiado bueno para ser verdad". Pero, OJO, Alltybrain... ¡me sorprendió! Llegamos una tarde lluviosa, y la granja era… bueno, era *la granja*. Con la lluvia repiqueteando en el tejado, y un olor a heno *fresco* que me dio un mini-ataque de alergia (lo confieso), pero *luego*… luego, mi novio (ahora prometido, ¡gracias Alltybrain!) me abrazó y, aunque soy una persona de ciudad, sentí algo... ¿auténtico? Olvídense de la perfección de Instagram, aquí hay encanto de verdad. Romántico… sí, pero de un tipo poco *instagrameable* y más bien… ¿auténtico?
Digamos que: sí, es romántico, pero sin toneladas de azúcar. Es como un buen queso cheddar: fuerte, con carácter, y no para todo el mundo, pero delicioso si lo aprecias.
¿Las cabañas son como en las fotos, o como el 90% de las veces… un engaño piadoso?
¡Ah, las fotos! La eterna decepción… Mira, las fotos son *bonitas*, pero… la realidad es aún mejor. La nuestra, la "Shepherd's Hut" (la choza del pastor), era… ¡pequeña! Pero en el sentido más adorable posible. Con la chimenea encendida, la cama *enorme* y la ventana con vistas a… *¡ovejas!* (¡sí, las ovejas son auténticas!). Un pequeño detalle: el suelo crujía un poco. Eso sí. Pero, ¿quién necesita perfección cuando tienes el encanto de un cuento de hadas, un poco polvoriento? Y el agua caliente, ¡milagro!
¿El desayuno? ¿Es abundante? ¿Hay *bacon*? (Pregunto por una amiga… y por mí).
¡Ay, el desayuno! Literalmente, *mi* momento favorito del día. Sí, hay *bacon*. ¡Y huevos! Y salchichas, y tomates asados, y... ¡todo! Un desayuno inglés completo, de esos que te dejan rodando (literalmente) fuera del comedor. La señora que atiende (una mujer encantadora, con un acento británico que te hipnotiza) siempre te pregunta si quieres más. ¡Y siempre digo que sí!
Un consejo: No te preocupes por las calorías. ¡Estás de vacaciones! Y después, a dar un paseo por la campiña para quemarlas. O no. ¡Nadie te juzga!
¿A qué te refieres con "encanto de verdad"? ¿Es todo muy… bucólico? ¿O hay algo que te hizo fruncir el ceño?
Bucólico… sí. Pero *no* aburrido. Hay un par de cosas: la cobertura del móvil. ¡Olvídate! Es un paraíso para los que quieren desconectar. Yo, que soy adicta a Instagram, sufrí un poco al principio. Pero, ¡sorpresa! Luego, aprendí a disfrutar del silencio, a leer un libro… ¡a hablar con mi novio! ¡Milagro!
También, el baño de la cabaña… era *pequeño*. Muy pequeño. Y la ducha… digamos que a veces el agua variaba de temperatura misteriosamente. Pero, ¿sabes qué? Me reí. Pensé, *"Esto es parte de la aventura"*. Si buscas perfección, quédate en un hotel de cinco estrellas. Si buscas una experiencia auténtica, Alltybrain es el lugar.
¿Alguna actividad que recomiendes? ¿Solo ovejas y desayunos gigantes?
¡Ovejas y desayunos gigantes… y MÁS! Primero, *camina*. Hay senderos preciosos por la campiña, con vistas impresionantes. Segundo, visita un pub local. (¡La cerveza es magnífica!) Tercero… bueno, en nuestro caso… ¡pedimos que nos prepararan una cesta de picnic! (¡¡¡Imprescindible!!!) Y nos perdimos por los campos, comiendo sándwiches y hablando… sin el ruido de la ciudad de fondo. Y, lo más importante, *disfrutar de la compañía*. ¡El mejor plan de todos! Ah, y si te gusta la fotografía: ¡la luz es *increíble*!
¿Es caro? ¿Hay que vender un riñón para ir?
A ver, no es *barato* precisamente. Pero tampoco es prohibitivo. Depende de la época del año y de la cabaña que elijas. Pero, OJO, vale la pena. Considera los precios, busca ofertas… pero *ahorra*. Porque, de verdad, es una inversión en… en *ti mismo*. En desconectar, en relajarte, en crear recuerdos… Y eso, amiga mía, no tiene precio (casi).
¿Una última recomendación? ¿Algo que no te puedo perder por nada del mundo?
¡La chimenea! Enciende la chimenea en la cabaña, coge una manta, una copa de vino… y relájate. Mira las llamas bailar, escucha el crepitar de la madera… Olvídate de todo. Y, sobre todo… *disfruta*. ¡Ah! Y no olvides los calcetines gordos (¡hace frío!) y un buen libro.
Extra: Si puedes, pide la "Romantic Package" (¡es cursi, lo sé, pero funciona!). Y, si eres como yo, lleva un adaptador de enchufe inglés (¡¡¡casi se me olvida!!!).
¿Y el famoso "olor a heno"? ¿Es horrible, soportable, o... mágico?
¡Ah, el heno! Vale, lo confieso: al principio me dio una reacción alérgica. Un estornudo épico que sacudió la cabaña entera. Pero…después de la segunda ronda de pastillas (¡alergias, qué fastidio!), me di cuenta de que… *no eraEncontrando Hotel