¡Descubre el ENCANTO SECRETO de Grousemoor! Casa de Campo en Reino Unido.
¡Descubre el ENCANTO SECRETO de Grousemoor! Casa de Campo en Reino Unido: Una Crítica (Con Mucho Amor y Algo de Mal Humor)
¡Ay, Dios mío! Grousemoor, ¿estás lista para que te desmenucemos? Porque aquí viene la crítica, con todo y la maleta llena de expectativas (y un par de calcetines perdidos, como siempre). Para empezar, ¿"Encanto Secreto"? ¡Promesa ambiciosa! Pero bueno, allá vamos…
(¡Y PERDÓN por adelantado, que este va a ser un poco desordenado!)
Llegada y Acceso: ¿Fácil como un paseo por el parque…? (O No)
Vale, admito que llegué con un poco de… "¿Dónde diablos está Grousemoor?" El acceso es… peculiar. No es exactamente en medio de la nada, pero tampoco es un Piccadilly Circus. Car park [free of charge] es un puntazo, ¡me ahorro un dineral! Airport transfer? No la necesito, pero la posibilidad está bien, aunque no me quedó claro si es en helicóptero. ¡Soñar es gratis!
¡Atención! Para Movilidad Reducida: Más o menos… Wheelchair accessible y Facilities for disabled guests son buenas noticias, PERO… Aquí es donde me pongo un poco… ¡¡Ay, caramba!! La accessibility (en general) necesita un poquillo de mimo. No me malinterpretéis, hay esfuerzos – Elevator, pero no todo es perfecto. Preguntad con antelación, ¡no os llevéis sorpresas!
(¡Ah, y la internet!… ¡Ay, la internet!)
Conexión a Internet: La Saga Continúa…
Internet y Free Wi-Fi in all rooms! ¡Aleluya! Internet access – wireless y Internet [LAN]. Todo muy prometedor. Wi-Fi in public areas ¡Yupi! Pero… ¡A ver chicos! ¿Por qué en pleno siglo XXI la Wi-Fi en algunas zonas me torturaba con su lentitud? En mi habitación, Laptop workspace y Internet access – LAN fue un salvavidas. Pero en el bar… ¡parecía que estaba conectado a una paloma mensajera! ¡Necesitamos un upgrade urgente!
(Y ahora… ¡El paraíso del relax!… O no tanto…)
¡Relax y Bienestar! (Con Matices…)
¡Steamroom, Sauna, Spa, Spa/sauna! ¡Me emocioné! Pool with view! ¡Oh, la la! ¡El swimming pool! Bueno, la swimming pool [outdoor] no la probé por el frío… ¡Pero parecía espectacular! Fitness center, Gym/fitness… ¡Vale, vale, me voy a poner en forma! (Dijo la que lleva cinco días comiendo croissants). El Massage fue… bueno, fue… ¿cómo decirlo sin meterme en problemas? ¡Normal! Body scrub, Body wrap, Foot bath. No los usé, pero la idea es fantástica.
Mi experiencia estrella fue… ¡la Sauna! Entré, me senté, respiré profundo… y… ¡casi me derrito! ¡Pensé que iba a evaporarme! Pero… ¡fue glorioso! Salií como nueva, rozagante, con la piel tersa (¡creo!). El olor a madera, el silencio… ¡Una maravilla! ¡Necesito una sauna en casa! ¡¡¡ALERTA DE HUMOR!!! Estuve a punto de pedirle a la recepcionista que me trajera una cerveza fresca… ¡y que me la metiera en la sauna! (Ya, ya, lo sé, me estoy pasando…).
(¡La Limpieza y la Seguridad!… Un tema importante… ¡Pero con un toque de humor!)
Limpieza y Seguridad: ¡Impecable! (Casi…)
Cleanliness and safety: ¡Impecable! Anti-viral cleaning products, Daily disinfection in common areas, Rooms sanitized between stays, Professional-grade sanitizing services, Staff trained in safety protocol, ¡Perfecto! Hand sanitizer por todas partes. ¡Un poco obsesivo, quizá? Pero bendito sea el obsesivo. CCTV in common areas, Security [24-hour], Smoke alarms, Fire extinguisher… Me sentí tan segura como en casa (¡aunque a veces en casa me siento más en peligro!). Room sanitization opt-out available… ¡Buena idea, para los paranoicos como yo! (Yo, que soy el paraíso de los gérmenes, por lo menos, lo parezco.)
(¡A Comer!… ¡Y a Beber! Porque la vida es una fiesta (o casi…)
¡Comida y Bebida! (Un Montón de Opciones… ¡O Casi Ninguna!)
Restaurants: ¡Hay! A la carte in restaurant, Buffet in restaurant, Vegetarian restaurant, ¡Genial! Asian cuisine in restaurant (¡sorprendente!). Western cuisine in restaurant… Coffee/tea in restaurant, Coffee shop, Snack bar, ¡Todo muy bien! Happy hour… ¡Necesito un Bar ya! Poolside bar… (Si hubiese hecho calor…) Breakfast [buffet], Breakfast service, Breakfast in room… ¡Mola! ¡Pero! ¿Por qué los croissants del buffet parecían hechos el siglo pasado? ¡A mejorar! Bottle of water. ¡Bien! Desserts in restaurant. ¡Ay, no! ¡Demasiado azúcar! ¡(Pero me los comí todos!)! Salad in restaurant, ¡Necesitaba algo verde! Soup in restaurant. ¡Perfecto para el frío! Room service [24-hour]. ¡Un lujo! Alternative meal arrangement. ¡Por los que no quieren comer lo mismo que el resto! ¡Bravo! Individually-wrapped food options. ¡Para la higiene! Safe dining setup. ¡Más vale prevenir! Sanitized kitchen and tableware items. ¡Por la salud!
(¡Servicios y Conveniencias!… ¿Un poco de todo?… ¡Sí!)
Servicios y Conveniencias: ¡Un Batiburrillo Interesante!
Concierge: ¡Muy útil! Cash withdrawal: ¡Bien! Currency exchange: ¡Siempre es bueno! Daily housekeeping: ¡Impecable! Dry cleaning, Ironing service, Laundry service. ¡Para no tener que lavar mi ropa interior en el lavabo! (¡Ya lo dije!). Luggage storage. Meeting/banquet facilities, Seminars, Meetings: ¡Para los que van a trabajar! Business facilities: ¡Por si acaso! Convenience store: ¡Para las emergencias de última hora! Gift/souvenir shop. ¡Para llevarme un recuerdo! Invoice provided. ¡Para el trabajo! Doorman: ¡A la antigua usanza!
(Para Los Pequeñines… ¡Un poco de alegría!… ¡Aunque no los usé!)
For the Kids: Babysitting service. Family/child friendly. Kids meal. Facilities for kids. ¡Genial! Pero no tengo niños, ¡así que no puedo opinar! Pero se ve que son Family/child friendly **.
(¡Y la Habitación!… ¡Mi Santuario!… (Con algunas manías…))
En la Habitación: ¡Mi Refugio! (Con sus Cosillas…)
Available in all rooms: Additional toilet: ¡Perfecto! Air conditioning: ¡Imprescindible! Alarm clock: ¡Necesario! Bathrobes: ¡Amo! Bathtub: ¡Lo mejor para relajarme! Blackout curtains. ¡Al fin, oscuridad total! Closet, Coffee/tea maker, Complimentary tea, Daily housekeeping, Desk, Extra long bed: ¡Lo necesitaba! Free bottled water: ¡Gratis! Hair dryer. High floor, ¡Me gusta la vista! In-room safe box, Interconnecting room(s) available, Internet access – LAN, Internet access – wireless, Ironing facilities, Laptop workspace, Linens, Mini bar, ¡Peligroso! Mirror, Non-smoking: ¡Agradecido! On-demand movies, Private bathroom. Reading light:
¡Descubre el Paraíso Oculto de China: El Hotel Haoyikang te Esperará!¡Ay, Dios mío! La Grousemoor Country House… ¡la dichosa Grousemoor! Preparad vuestra libreta y pluma, porque esto va a ser un desastre (pero un desastre CON encanto). Aquí va, mi intento de itinerario (y por "intento" quiero decir que probablemente me desvíe cada cinco minutos):
Día 1: Llegada y el Misterio de la Sopa de Apio
- Mañana (aproximadamente las 11:00, si el tren llega a tiempo, ¡que nunca lo hace!): Llegada a la estación… y el primer problema. El GPS se vuelve loco. El coche de alquiler (un clavo oxidado llamado "Betsy") parece un robot de Star Wars que ha visto demasiadas batallas. ¿La Grousemoor? ¡Parece que está en el culo del mundo! Después de un par de desvíos (y juramentos en español que no voy a repetir aquí), finalmente, ¡Eureka! ¡La casa!
- Tarde (alrededor de las 13:00, si conseguimos encontrar la entrada): Check-in. Recibimiento con una sonrisa… y la impresión de que la señora del mostrador cree que soy un marciano. "¿Habla… inglés?" (Y yo pensando: "Perdona, ¿yo parezco un alienígena?"). Nos dan la llave… que parece de la prehistoria. La habitación… ¡Bueno, digamos que tiene "encanto rústico"! (Traducido: la moqueta parece haber visto la Primera Guerra Mundial y el baño podría ser el escenario de una película de terror).
- Tarde-Noche (aproximadamente a las 19:00, rezando para que el wifi funcione): Cena. El menú… ¡Olvida la alta cocina! Empieza la aventura. El plato principal de la noche: sopa de apio. Y aquí viene el drama. Dios, la sopa de apio… Me acuerdo del sabor ahora mismo y me dan escalofríos. Era verde, con una textura que parecía… la usé para que el perro fuera más sociable con los demás! Me obligué a tragar un par de cucharadas, con la esperanza (vana) de que mejorase. No. No mejoró. Fue una experiencia… singular. Creo que me pasé 20 minutos mirando la ventana, intentando no vomitar. ¿Cómo puede ser que algo con tan buen sabor, con un sabor tan característico, fuera tan… malo? ¡El misterio de la sopa de apio! ¡Nunca lo olvidaré!
- Noche: Intentando averiguar cómo funciona la ducha (¡no me preguntéis!) y rezando para que no haya fantasmas. (La casa tiene esa vibra). Lectura de un libro… que no consigo entender por el jet lag y los efluvios de la sopa de apio.
Día 2: Caminatas, Castillos… y la Pesadilla del Paragüas
- Mañana (después de desayunar, si consigo encontrar algo que no sea apio): Decidimos "explorar". “Explorar” es sinónimo de “perderse en la campiña inglesa”. Vamos a visitar el castillo del pueblo. El sol brilla… hasta que de repente ¡ZAS! Empieza a llover a cántaros. ¡Ay, Dios mío, el tiempo inglés! Aquí es donde viene el otro problema: ¡he olvidado el paraguas! Y no, no, no un paraguas normal. Olvidé mi paraguas de la suerte. El que me regaló mi abuela. El que usé en mi primer viaje. El que… bueno, me sentía protegida con él. La lluvia me cala hasta los huesos. La cara de "Betsy" es de asco. Llegamos al castillo empapados.
- Tarde (después de secarnos como podemos, en el intento es fallido): Visita al castillo (que es precioso, eso sí). Me imagino a los caballeros con armaduras… (y me imagino a mí, con menos suerte, huyendo de la lluvia torrencial).
- Tarde-Noche: Otra vez la hora de la cena… El menú cambia. ¿Una señal? ¿Una esperanza? No. Por desgracia, ¡la maldición del apio, no ha terminado! Pero ya no es sopa. Es… crema de apio con algo… Intento comerlo con valentía (¡he aprendido a vivir con el terror!), y con el miedo a que no me guste.
- Noche: Escribiendo en este diario, ¡a ver si olvido lo que he comido! Intentando usar el wifi (¡otra vez!). Soñando con el sol de España.
Día 3: La Excursión Fallida y el Encuentro con la Oveja Rebelde
- Mañana: Amanece nublado. Planeamos una caminata "pintoresca". Es decir, una caminata que requiere botas de agua, impermeable, y un mapa (que, por supuesto, no entiendo). Nos perdemos (¿sorpresa?). Vemos ovejas. Una oveja, una oveja gigante, nos mira con desprecio. Creo que me está juzgando.
- Tarde: Después del fracaso de la caminata, nos refugiamos en un pub local. ¡Finalmente, algo que no me da miedo probar! Cerveza. Y unas patatas con queso y bacon… ¡Gloria bendita! Conocemos a un lugareño (un hombre con bigote y cara amable) que nos cuenta historias de la zona.
- Tarde-Noche: Última cena en la Grousemoor. Quizás… ¿tal vez… me atrevo a preguntar si hay… otra cosa que no sea apio? ¡Milagro! Hay pollo asado. ¡Aleluya!
- Noche: Haciendo las maletas (con el corazón encogido). Despidiéndonos de… la sopa de apio. (Aunque, para ser sinceros, la echaré de menos… a su manera). Empacando los recuerdos empapados de un viaje inolvidable. Rezando para que "Betsy" arranque al día siguiente.
Día 4: Adiós Grousemoor… ¡Y Hasta la Próxima! (¿O No?)
- Mañana: Salida. "Betsy" arranca (¡milagro!). Despedida con una sonrisa (y un suspiro de alivio). ¿Volvería a Grousemoor? Probablemente. Aunque solo sea para intentar desentrañar el misterio de la sopa de apio. Por el bien de la gastronomía. Y por la aventura. Hasta la próxima… ¡o no!
¡Y ahí lo tenéis! Un itinerario lleno de caos, emociones y, sobre todo, apio. Espero que os guste. Esto es la vida, ¿verdad? ¡Disfrutad de la aventura!
¡Descubre el Paraíso Escondido de Vietnam en el Hotel Trang Thùy!¡Vale, vale... Grousemoor, ¿qué es exactamente? ¿Un castillo? ¿Una cabaña de Hobbits? Necesito contexto... Y rápido!
¡Ja, ja! Ni castillo, ni guarida de Hobbits... aunque con un poco de imaginación… Grousemoor es, básicamente, un caserón. Una casa de campo en el Reino Unido. Piensa en chimeneas, sillones con aspecto de haber vivido mil historias (y probablemente las han vivido), y un montón de espacio para perderte... o para que tus hijos hagan un desastre épico, según la perspectiva. Es un lugar para desconectar. De verdad. Sin wifi decente, grrrr… (¡pero eso puede ser bueno, ya verás!).
Lo mejor: está rodeado de campiña. Verde, verde, verde… Y ovejitas. ¡Ovejitas por todas partes!
¿Y qué se puede hacer en Grousemoor? Aparte de, ya sabes, mirar ovejas… Porque, bueno, las ovejas son aburridas después de un rato… ¿O no?
¡Ovejitas! Depende de ti. A mí, me ganaron. Pero sí, hay más! Senderismo, por supuesto. Hay rutas para todos los niveles... (¡y para perderte, lo cual me pasó a mí, una vez!... mejor no entrar en detalles, pero las botitas no eran las indicadas… ¡Error de novato!).
Lo MEJOR: Un picnic épico. Prepara una cesta, llénala de delicias, busca un rincón con vistas espectaculares... ¡y a disfrutar! Yo una vez, me olvidé el sacacorchos... ¡Drama! Pero con un poco de creatividad… y un zapato… ¡Solucionado! (No me juzguen, ¡el vino era importante!).
También puedes hacer ciclismo (si te atreves con las cuestas, ¡madre mía!), visitar pueblecitos con encanto (¡y pubs con pintas deliciosas!), o simplemente, relajarte con un buen libro junto al fuego. Ah, y si te gusta observar las estrellas... ¡el cielo es impresionante! ¡La contaminación lumínica es mínima, una maravilla!
¿Es caro? Porque mi cartera está llorando, últimamente…
Bueno, "barato" no es la palabra que usaría. Pero tampoco es “solo para multimillonarios”. Depende de la temporada, el tiempo que te quedes, y lo que quieras incluir. Echa un vistazo a las opciones, y compara. A veces, una escapada un poco más cara merece la pena. Piensa en la paz mental, ¡eso no tiene precio! (aunque sí lo tiene, técnicamente… ¡ay, la vida!).
Un consejo: Si puedes, viaja en temporada baja. Suele ser más económico, y además, hay menos gente… ¡más ovejas para ti! (risas nerviosas…) Además, las vistas siempre son espectaculares. ¡El otoño allí es MÁGICO!
¿Qué tal el clima? ¿Siempre llueve en el Reino Unido? ¡Soy un sol, necesito sol!
¡Ah, el clima británico! Un clásico. Sí, llueve. A veces. A menudo. Pero no siempre. La verdad es que puede ser muy variable. Un día soleado, al siguiente, te cae el diluvio universal. ¡Llévate ropa para todas las estaciones, literalmente!
Mi experiencia: Una vez, me vendieron un día "soleado". Llegué, con mi sombrerito y mis ganas de broncearme… ¡y comenzó a granizar! ¡Granizo del tamaño de pelotas de golf! Me refugié en un pub… y, bueno, la tarde se convirtió en una experiencia muy agradable, ¡gracias a la cerveza artesanal y la chimenea!
El punto está en ser adaptable. Disfruta del sol cuando salga. Aprovecha la lluvia para leer un libro junto al fuego. Y siempre, siempre, lleva un paraguas… ¡o un buen chubasquero! ¡Y no te olvides de un gorro! ¡El frío es traicionero!
¿Es adecuado para niños? ¡Tengo unos terremotos en casa!
¡Absolutamente! Grousemoor es perfecto para niños… o, para ser honestos, para que los padres (o los tíos, como en mi caso) se deshagan de ellos un rato… ¡No, no es cierto! (Bueno, en parte…). Hay mucho espacio para correr y jugar. El campo es un parque de atracciones natural. ¡Y claro, las ovejas! ¡A los peques les encantan!
Eso sí, asegúrate de vigilarles. Hay zonas con desniveles, y, bueno, la Gran Bretaña es mucho más… salvaje de lo que parece. Y sobre todo, ¡dales ropa abrigada! ¡Los resfriados son peores que los terremotos!
Recuerdo: La primera vez que llevé a mis sobrinos… ¡Fue una aventura! Se ensuciaron hasta las orejas (literalmente), descubrieron (¡y comieron!) bayas silvestres… ¡y se lo pasaron como enanos! (Yo, con el estrés, también me lo pasé bien… ¡aunque tardé una semana en recuperarme!).
¿Y la comida? ¿Me muero de hambre entre tanta oveja? Soy un "foodie", ¡necesito comer bien!
¡No te preocupes! ¡En absoluto! La comida en Grousemoor (y en la zona) es… ¡DELICIOSA! ¡Y no solo ovejas! (Aunque el cordero es espectacular, ¡lo admito!). Hay pubs con comida casera, restaurantes con menús para chuparse los dedos, y mercados locales llenos de productos frescos.
Mi descubrimiento estrella: ¡El "Afternoon Tea"! Tradición británica, ¡pura magia! Scones con crema y mermelada, sandwiches, pasteles… ¡Una locura! ¡Prepárate para la sobremesa! (Y para volver rodando a casa). Además, la cerveza local... ¡Impresionante! ¡Te recomiendo que pruebes cada una! Y el whisky... ¡Cuidado con el whisky, que te puede dar más de un susto!
Mi consejo: ¡Explora! Pregunta a los lugareños por sus recomendaciones. Busca los pequeños tesoros gastronómicos. Y no te dejes intimidar: ¡Prueba todo! ¡Especialmente el pudin de Yorkshire! (¡No te asustes! ¡Es delicioso!).