¡Casa con Encanto en Ciudad Vieja (SHA Certificada)! Tailandia.
¡Casa con Encanto en Ciudad Vieja (SHA Certificada)! Tailandia: Un Viaje con Magia (y un Pelín Desastre)
¡Ay, ay, ¡qué aventura! Justo acabo de regresar de ¡Casa con Encanto en Ciudad Vieja! Y, bueno… la experiencia te deja con una sonrisa, con un poco de arena en el pelo (literalmente, a veces) y con ganas de contarlo TODO. Así que, vamos a ello, con todo el desorden y la honestidad que me caracteriza. Prepárense, porque esto no es un análisis de manual. Es… bueno, es mi experiencia.
La Magia de lo Antiguo (y la Curiosidad de la Accesibilidad):
Empecemos por lo importante. ¡Casa con Encanto! Literalmente. El nombre no miente. Es una casa con encanto, de esas que respiran historia, con paredes que susurran secretos de antaño. Y, aquí viene mi primer "¡Ay, Dios mío!" porque yo me preocupo mucho por la accesibilidad. Y… ¡Chan, chan, chan! Accesibilidad: no es su punto fuerte. Hay escaleras, desniveles… Pero… (¡Ojo! Que esto es importante) ¡No se desanimen! En serio, si tienen movilidad reducida, esto no es el paraíso, pero el personal es tan encantador (valga la redundancia) que hacen lo imposible por ayudar. Literalmente, te cargan la maleta, te buscan un camino más llano, te dan una mano en lo que necesitas. Eso sí, olvídense de la silla de ruedas en según qué rincones… Pero, ¡la actitud! Es lo que cuenta, ¿no? Y en eso, se llevan un 10. Hay ascensor, pero hay que pedirlo, no está siempre disponible.
Conectados (y la Lucha por el Wi-Fi):
Internet: ¡Vamos con lo moderno! Aquí es donde las cosas se ponen… divertidas. Wi-Fi en todas las habitaciones… ¡y gratis! ¡Bravo! Pero… ¿Pero…? A veces, la señal, digamos que se toma un descanso. En mi habitación (una maravilla, por cierto, luego les cuento) el Internet access - wireless era intermitente, como mi atención en una reunión aburrida. Funcionaba a ratos, luego se esfumaba. Internet [LAN] (ay, el cablecito…) parecía más fiable, pero… ¡¿quién tiene un cable LAN hoy en día?! En las zonas comunes, la cosa mejoraba, pero tampoco esperen la velocidad de la fibra óptica. Así que, si tienen que hacer un Zoom crucial… Puede ser que terminen con las patas en remojo en la piscina, con una mueca de frustración y el Wi-fi… (suspiro).
Bienestar (y la tentación del Spa):
¡Relajación! ¡Aquí es donde la cosa se pone buena! Spa/sauna, sauna, steamroom, piscina, piscina con vistas. ¡Uff! Un paraíso para relajarse. El Body scrub y el Body wrap… ¡la tentación! Intenté resistirme, pero al final… caí. El masaje… ¡Oh, el masaje! Una experiencia celestial. La chica, una tailandesa diminuta con manos de hada, me deshizo todos los nudos. Salií flotando. Literalmente. El fitness center… no lo usé. (Soy más de levantar copas que pesas, confieso). Pero estaba allí, impecable, con cintas para correr y demás aparatos de tortura. El Foot bath… ¡maravilloso! Desestresante al instante. De verdad, dedicarle una tarde a eso. Se lo van a agradecer los pies (y el resto del cuerpo).
Comida & Bebida (y Mi Obsesión con el Desayuno):
¡Vamos con el estómago! Restaurantes…¡varios! Asian cuisine in restaurant, International cuisine in restaurant, Vegetarian restaurant, Western cuisine in restaurant. Ofrecen de todo. Breakfast [buffet]… ¡Mi perdición! Un buffet desbordante, con fruta exótica, panes, huevos de mil maneras, bacon crujiente… ¡El desayuno! ¡El desayuno es una obra de arte! Coffee/tea in restaurant a diario, Coffee shop… A la carte in restaurant… ¡Todo! ¡De verdad, no se pueden perder el desayuno! Probé el Asian breakfast un día, y al principio me asusté, pero al final, ¡me encantó! Side note: No se olviden de pedir una bottle of water. En serio, ¡es importantísimo hidratarse! Y, si son como yo, ¡aprovechen el Happy hour en el bar! ¡Una copa al lado de la piscina al atardecer…! ¡La vida, señores!
Servicios & Comodidades (y la Importancia de la Improvisación):
Aquí la cosa es un poco… desigual. Tienen de todo, pero a veces hay que ser un poco… flexible. Air conditioning en todos lados, menos en el corazón de mi ex, con el que no me hablo. Concierge, siempre dispuesto a ayudar. Daily housekeeping… impecable. Laundry service, dry cleaning, ironing service… Perfecto si no quieren parecer que acaban de salir de una cueva.
¡OJO! Si necesitan algo un poco más “especial”, como una invoice provided, o un food delivery, o un taxi service, hay que gestionarlo con antelación. El personal es súper amable, pero no son magos. (Aunque a veces, parecen).
¡Para los Pequeños (y los No Tan Pequeños)!
Family/child friendly, cuentan con Babysitting service y Kids facilities. No tengo hijos, pero vi a un montón de familias felices. Y eso, siempre da gusto.
Limpieza & Seguridad (¡y la Certificación SHA!):
Cleanliness and safety: ¡IMPORTANTE! ¡Certificación SHA! Esto significa que se han tomado muy en serio las medidas de higiene y seguridad. Hay Hand sanitizer por todas partes, Daily disinfection in common areas, Hygiene certification, y… ¡lo más importante! Staff trained in safety protocol. Me sentí segura en todo momento. Rooms sanitized between stays, Anti-viral cleaning products… Un alivio, la verdad. El personal, siempre con mascarilla, siempre atentos. Safety/security feature… Hay CCTV in common areas, CCTV outside property. Fire extinguisher, Smoke alarms everywhere!
La Habitación: Mi Refugio (y la Ducha Misteriosa)…
¡Mi habitación! ¡Una maravilla! Non-smoking, Air conditioning, Alarm clock, Bathrobes, Blackout curtains, Carpeting, Closet, Coffee/tea maker, Complimentary tea, Daily housekeeping, Desk, Extra long bed, Free bottled water, Hair dryer, In-room safe box, Internet access – wireless, Ironing facilities, Laptop workspace, Linens, Mini bar, Mirror, On-demand movies, Private bathroom, Reading light, Refrigerator, Satellite/cable channels, Seating area, Separate shower/bathtub, Shower, Slippers, Smoke detector, Socket near the bed, Sofa, Soundproofing, Telephone, Toiletries, Towels, Wake-up service, Wi-Fi [free], Window that opens. Una cama enorme, un baño impecable… Y la ducha. ¡La ducha fue una aventura! A veces la presión era “un susurro” y a veces, parecía que te iba a arrancar la piel. Pero… ¡tiene su encanto! (Y, por cierto, el agua caliente, ¡sí, sí, señores!). Ah, y el balcón. Mi balcón… Con vistas a un patio interior lleno de plantas. ¡Un oasis!
Getting around: Airport transfer offered, but you have to book it. Car park [free of charge] disponible. Taxi service.
Lo que no te cuentan (y que yo te cuento):
- ¡Lleva repelente! Los mosquitos son feroces. (Ay, eso es de Tailandia, en general, vale la pena).
- Paciencia. A veces, las cosas no funcionan a la perfección. Pero la amabilidad del personal lo compensa todo.
- Disfruta del momento. Olvídense de los planes rígidos y déjense llevar por la magia de ¡Casa con Encanto!
Conclusión (y la Oferta Irresistible):
¡Casa con Encanto en Ciudad Vieja! Es un lugar… imperfecto, sí, pero absolutamente encantador. Con sus pequeñas imperfecciones, con
¡Sumérgete en el Paraíso! Villa Privada con Piscina y Wifi en Rinjani, Batu!¡Ah, ¡la Tailandia! Diecinueve, dieciocho - Old Town Home… suena a la promesa de un paraíso, ¿verdad? Bueno, vamos a ver si lo prometido se cumple. Porque a veces, viajar es menos "Eat, Pray, Love" y más "Eat Pad Thai, Pray for No Diarrhea, Love the Chaos". ¡Aquí va mi intento de itinerario (con mucho más drama y menos perfección)!
Día 1: ¡Llegada en medio del caos y una búsqueda desesperada de Wi-Fi!
06:00 (aproximadamente): Aterrizamos en el aeropuerto de Chiang Mai. ¡El calor me explota la cara! ¿Por qué no me puse protector solar? ¡Idiota! La fila para el control de pasaportes… eterna. Parece que cada persona tiene una telenovela personal que contar. Un niño llora, una señora le grita a su marido… ¡auténtico teatro!
07:30: Por fin, ¡libre! En busca del taxi (o, Dios mío, ¿debería haber reservado un tuk-tuk?). Negociación. Me siento… ¿estafada? Seguro. Pero bueno, ¡es Tailandia! Hay que dejarse timar un poquito, ¿no?
08:30: ¡Al fin, la Old Town Home! El encanto… Bueno, es rústico. La habitación es… pequeña. La cama… quizá un poco dura. Pero la decoración es mona, ¡y los mosquitos no son tan malos! (Por ahora…)
09:00 - 11:00: ¡El GRAN DRAMA DEL WI-FI! No funciona. ¡El pánico! ¿Cómo voy a subir la foto con filtro a Instagram de mi desayuno de mango sticky rice? (Prioridades, ya sabes). Reclamo, hablo con recepción, intento reiniciar el móvil… Todo. ¡Todo! ¡Sin éxito! Finalmente, rescato la contraseña de una red abierta (¡gracias, desconocido!). ¡Misión cumplida!
11:00 - 12:00: Paseo por el barrio. Wat Phra Singh (¡el Wat más impresionante con un buda dorado!), la calle con los restaurantes con el olor a especias y el ruido a motocicletas.
12:00 - 13:00: ¡COMIDA! Pad Thai en un puesto callejero. ¡La mejor comida que he probado en mi vida! (Probablemente lo repita tres veces durante mi estancia). ¡Picante! Lloro un poquito. ¡Delicioso!
13:00 - 15:00: Descanso. El calor me mata. Intento leer. Me duermo. Me despierto sudando. Me vuelvo a dormir. ¡El ciclo del viajero en Tailandia!
15:00 - 17:00: ¡MASAJE TAILANDÉS! Necesito relajarme después de el vuelo… y el Wi-Fi. Me hacen crujir. Me estiran. Siento que me están rompiendo. ¡Lo adoro! Salgo flotando.
17:00 - 19:00: Mercado nocturno. Un caos de gente, olores (¡el durián…!), colores. Compro un pantalón de elefantes (¡típico!). Me pierdo, me encuentro, vuelvo a perderme. ¡Maravilloso!
19:00 - 20:00: Cena en un restaurante con luces parpadeantes. Pruebo un curry verde. ¡Me encanta! (Aunque luego me arde un poquito el estómago).
20:00 - Fin: ¡Me acuesto pensando en el Pad Thai! ¡Y en el Wi-Fi que espero que mañana sí funcione correctamente! (¡Tengo que subir la foto del buda dorado!)
Día 2: ¡Templos, monos y la caída emocional!
08:00: ¡Despertar! La cama… un poco menos dura. El mosquitero… ¡es mi mejor amigo!
09:00 - 12:00: ¡Exploración religiosa! Wat Chedi Luang (¡lo mejor!), Wat Phan Tao (¡el más tranquilo!), Wat Sri Suphan (¡el templo de plata, fascinante!). Me siento… espiritual… (o cansada de caminar). Me encuentro con un monje con una sonrisa. ¡Me da un abrazo! ¡Me siento renovada!
12:00 - 13.30: ¡Otra vez Pad Thai en el mismo puesto! ¿Es obsesión? Quizás. ¡Pero está tan bueno!
14:00 - 16:00: ¡EL DESASTRE! Visita a un santuario de monos. ¡Monos por todas partes! Un mono me roba una galleta. Me da miedo. Me echo a reír. ¡Es un caos! Un niño llora. Yo también tengo ganas de llorar. ¡Demasiados monos!
16:30 - 18:00: ¡El bajón! Me siento sola. Echando de menos mi hogar. El calor me agobia. Me siento un poco… fracasada. ¿Debería haber venido sola? ¿Qué hago aquí?
18:00 - 19:00: ¡Un batido de mango! ¡Un poco de azúcar! ¡Me siento mejor! ¡Necesito la azúcar para vivir!
19:00 - 20:00: ¡Cena! Pruebo algo nuevo… ¡un curry de piña! ¡No me gusta! Me arrepiento. ¡Vuelvo a pensar en el Pad Thai!
20:00 - Fin: ¡Intento escribir en mi diario! Me doy cuenta de que no tengo nada interesante que decir. ¡Me siento un poco estúpida! ¡Me voy a dormir! Esperando, quizá, que mañana sea mejor.
Día 3 (y los siguientes): La estructura se rompe. Solo les diré que habrá paseos en elefante (¡¡¡con mucha crítica!!!), más Pad Thai (¡siempre!), más templos, ¡más caos!, y probablemente, más bajones. ¡Pero también, momentos de pura magia! ¡Y al final… una nostalgia que me hará querer volver! ¡Tailandia, te odio (y te amo) a partes iguales! Y la Old Town Home…bueno, ya la extraño.
¡Alquila la Casa Campestre TOP del Reino Unido! Reserva Ahora!¡Casa con Encanto en Ciudad Vieja (SHA Certificada)! Tailandia - Preguntas Frecuentes... con un poco de "yo"
1. ¿Qué diablos significa SHA Certificada? ¿Es como un pasaporte a la felicidad?
¡Ay, la certificación SHA! Para ser sincera, al principio sonaba a trabalenguas. Básicamente, es la promesa de que el lugar se toma en serio la higiene y la seguridad del COVID-19. Imagina que es como una garantía de que hay un ejército de desinfectantes y mascarillas escondidos en cada rincón... espero. ¿Es un pasaporte a la felicidad? No lo sé... pero me tranquilizó muchísimo saber que no me iba a topar con una fiesta de microbios. La verdad, prefiero mil veces ese certificado a un billete de lotería. ¡Al menos esto garantiza algo!
2. ¿Ciudad Vieja? ¿Qué onda con eso? ¿Es como un museo gigante o qué?
Ciudad Vieja... ¡Madre mía, qué lugar! Piensa en un laberinto glorioso, lleno de templos impresionantes y callejuelas que te invitan a perderte (yo, obviamente, me perdí... varias veces). Sí, es un poco como un museo gigante, pero uno donde puedes comerte un Pad Thai riquísimo en la esquina. A veces me sentía como Indiana Jones, pero en lugar de un látigo, llevaba una botella de agua y repelente de mosquitos... ¡imprescindible! El olor a incienso mezclado con el aroma de la comida callejera... es como un perfume con mil capas. ¡Precioso!
3. ¿La "Casa con Encanto" es realmente con encanto? ¿O es solo marketing engañoso?
Aquí viene la verdad... ¡con un poco de "drama"! Sí, la Casa con Encanto... ¡es encantadora! Tiene ese aire bohemio... como de postal. Pero, (¡y siempre hay un "pero"!) ... no esperes un palacio. Piensa en una casa con mucho carácter, con detalles únicos, con ese "algo" que te hace sentir como en casa... aunque tu casa no tenga un balcón con vistas a un templo dorado. La mía no lo tiene, ¡y me dio un poquillo de envidia! A veces, la ducha no tenía la presión perfecta (¡pequeños inconvenientes de la vida!), pero la amabilidad del personal compensaba cualquier "problema técnico". Y las flores frescas en la mesa del desayuno... ¡eso sí que es encanto!
4. ¿Es fácil moverse por Ciudad Vieja? ¿Necesito un mapa, una brújula, o un espíritu aventurero (y un GPS bien cargado)?
¡Moverse por Ciudad Vieja es una aventura en sí misma! Un mapa... sí, de hecho, es MUY útil. Brújula... no tanto (a menos que te guste sentirte como un explorador perdido). Espíritu aventurero... ¡absolutamente imprescindible! Y GPS... créeme, te salvará el pellejo (literalmente). Me perdí en la misma calle tres veces... pero descubrí una tiendita de zumos de frutas que me alegró el día. Hay tuk-tuks (¡negocia el precio como si te fuera la vida en ello!), taxis y, por supuesto, tus propias piernas. ¡Prepárate para caminar, para perderte, y para reírte de tus propios errores!
5. ¿La comida? ¿Cómo es la comida? (Pregunta crucial, lo sé). ¿Hay opciones para los que no toleran el picante?
¡Ay, la comida! ¡La gloria! ¿Cómo es la comida? ¡Espectacular! ¡Deliciosa! ¡Adictiva! Imaginen un festival de sabores en tu boca. El Pad Thai... ¡Dios mío, el Pad Thai! El curry verde... ¡uf, qué locura! ¿Y opciones para los que no toleran el picante? Sí, ¡afortunadamente! Aunque, honestamente, a veces el picante es parte de la experiencia. Siempre puedes pedir "mai phet" (sin picante) y cruzar los dedos. Encontré un puesto callejero que hacía mango con arroz pegajoso... ¡casi me muero de la felicidad! Y, si eres como yo, y te gusta el dulce, busca los crepes de plátano... ¡una maravilla!
6. ¿Qué puedo hacer en Ciudad Vieja además de comer y perderme? (Aunque, honestamente, eso suena bastante bien).
¡Uy, hay mucho más! Templos... ¡muchos templos impresionantes! Puedes visitar el Wat Phra Singh, el Wat Chedi Luang (¡imprescindible!), pasear por los mercados nocturnos (¡prepara la cartera!), tomar clases de cocina tailandesa (¡aprende a hacer Pad Thai!), hacer un curso de meditación (¡para relajarte después de tanto comer!), visitar santuarios de elefantes (¡respeta a estos animales!), y contemplar amaneceres y atardeceres de ensueño (¡con o sin Pad Thai!). Ah, y no te pierdas los masajes tailandeses... ¡por favor! Tu cuerpo te lo agradecerá... ¡y tu mente también!
7. ¿Hay mosquitos? (Pregunta seria, ¡soy un imán!)
¡Sí! Hay mosquitos. Muchos. Y, si eres como yo, te comerán vivo. Llévate repelente... ¡mucho repelente! Uno bueno, potente... que los mosquitos no se rían de ti. Y, si te pican (porque, seamos realistas, te picarán)... ten a mano una crema para aliviar la picazón. Porque, créeme, la picazón es real. Y, lo peor, es que sientes que te están zumbando todo el tiempo. ¡Recuerda: repelente, repelente, repelente! Y después, reza para que no te piquen.
8. ¿Recomendarías la Casa con Encanto?
¡Absolutamente! Con todas sus imperfecciones, con esa ducha caprichosa, con ese pequeño balcón sin vistas... ¡sí! Recomiendo la Casa con Encanto. Porque es auténtica. Porque te hace sentir parte del lugar. Porque está en el corazón de Ciudad Vieja. Porque, a pesar de los pequeños inconvenientes, te deja un recuerdo imborrable. ¿Volvería? ¡Sin dudarlo! Incluso con los mosquitos. Ya estoy planeando mi regreso... ¡y esta vez, llevaré másHotelesya